Poner límites no te hace fría, egoísta ni difícil. Te hace honesta contigo. En este video hablamos de cómo poner límites sin culpa, sin miedo y sin necesidad de explicarte de más. Aprender a decir no también es una forma de cuidarte, respetarte y elegirte. Tus límites son válidos, incluso cuando incomodan.